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Río Negro afianza su posición estratégica en la producción nacional de frutos secos tras presentar una propuesta piloto ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI). El plan tiene como objetivo optimizar los cultivos locales, mejorar la competitividad del sector y facilitar el acceso a herramientas financieras e impositivas para los productores.

Durante un encuentro que reunió a representantes de 17 provincias y referentes del sector privado, las autoridades provinciales detallaron el estado actual de la actividad. Actualmente, el territorio rionegrino cuenta con 2.296 hectáreas implantadas, destacándose como la cuarta provincia productora de nueces del país y concentrando la casi totalidad de la producción argentina de avellanas.

Ejes de la iniciativa y asistencia técnica

El proyecto apunta a superar las principales barreras que condicionan el crecimiento de las explotaciones, tales como las diferencias en la adopción tecnológica, las limitaciones logísticas, el riesgo por heladas tardías y la dependencia de eslabones comerciales específicos.

Para ello, la propuesta contempla la implementación de capacitaciones, diagnósticos productivos y la elaboración de planes de mejora específicos, vinculando a los productores con líneas de crédito del CFI y beneficios fiscales nacionales como el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).

Estas acciones se complementan con políticas provinciales ya vigentes, entre las que se destacan la reducción de tarifas eléctricas para el riego, exenciones impositivas a la actividad agropecuaria y programas de financiamiento orientados a la incorporación de maquinaria especializada para la cosecha y la poda.

Autor: mtobar